jueves, 23 de julio de 2015

Selección de alimentos nutritivos en niños y niñas

Alimentación Sana y Nutritiva

La base de una alimentación saludable es consumir en forma equilibrada todos los alimentos disponibles. Para hacer una correcta selección y un adecuado consumo de los mismos se los clasifica en diferentes grupos, organizados para facilitar su comprensión.
Los alimentos se encuentran agrupados teniendo en cuenta las sustancias nutritivas que poseen. Hay algunos alimentos que contienen cantidades mayores de alguna de esas sustancias nutritivas o la contienen de una manera más “biodisponible”. Es decir, nuestro organismo puede aprovecharla al máximo. Es el caso del hierro contenido en las carnes, que tiene mucha mayor “biodisponibilidad” que el hierro contenido en los alimentos de origen vegetal.
Entonces, a los alimentos que contienen mayor cantidad de una sustancia nutritiva o la contienen en forma altamente biodisponible se los conoce como “alimentos fuente” de esa sustancia.
Lo  que hay que saber: Sobre la selección de alimentos
La selección de alimentos se debe hacer con el objetivo de conseguir lo mejor para la salud y bienestar del niño, y no con el objetivo de satisfacer sus caprichos.
Como siempre, la primera recomendación es elegir los alimentos para asegurar una dieta equilibrada.
El equilibrio de una dieta se consigue desde dos niveles: cualitativo y cuantitativo, por lo que la selección de alimentos también debe tener carácter cuantitativo y cualitativo.





Tipos de selección de alimentos:
Selección cuantitativa
Es necesario ayudarse de tablas de composición de alimentos:
En las tablas se suele expresar la cantidad de energía y nutrientes contenida en 100 g de alimento. Pero los niños no comen 100 g de esto o de lo otro, sino que es necesario aportar unas cantidades acordes con su edad, raciones, que aseguren el aporte que se establece en las recomendaciones dietéticas. Es decir, teniendo en cuenta las cantidades recomendadas. En el apartado anterior, hay que calcular qué cantidad de alimento las contiene.
Ejemplo: Si para un niño de 4-8 años se deben aportar en la dieta diaria 1000 mg de calcio, y 100 g (ml) de leche de vaca contienen 125mg de calcio, la relación que tenemos que conseguir es:
Si 100ml de leche, contienen 125mg de calcio, 1000mg será a X. X= 100*1000/125 = 800ml de leche.
Es decir son necesarios 800ml de leche para cubrir los requerimientos de calcio. De todos modos, hay más productos que son ricos en calcio, como por ejemplo los yogures y los quesos, por tanto no es necesario que la única fuente de calcio sea la leche.
Así se debe hacer con todos los alimentos que se seleccionen para formar parte de la dieta de forma que aseguramos el aporte adecuado y nos orientamos acerca de la cantidad. Pero sería muy pesado hacer todas estas cuentas cada vez que se va a servir un plato de comida al niño, además del caso de servir, un peso en el que medir la cantidad de alimento que se ha de echar en el plato.
Para evitar obsesionarse con los cálculos, se suele recomendar el establecimiento de una selección cualitativa que se basa en el aporte de raciones adecuadas.
 Selección cualitativa
Seleccionar cualitativamente supone elegir los alimentos en las porciones adecuadas a cada comida, en número de veces suficiente para conseguir un aporte completo y de forma que estén representados todos los grupos de alimentos. Las raciones dietéticas aseguran la adecuada representación de todos los alimentos básicos, evitando los superfluos. Una ración es la cantidad o porción adecuada a “un plato normal” de comida. A veces son varias unidades de un alimento las que forman una ración.

Para que una dieta sea equilibrada cualitativamente, deben formar parte de ella todos los grupos de alimentos: energéticos, plásticos o constructores y reguladores o protectores (ver composición de los alimentos).
Así, la Gráfica está formada por seis grupos de “alimentos fuente”:
  • CEREALES: (arroz, avena, cebada, maíz, trigo), sus DERIVADOS (harinas y productos elaborados con ellas: fideos, pan, galletas, etc.) y LEGUMBRES SECAS (arvejas, garbanzos, lentejas, soja): son fuente principal de Hidratos de Carbono  y de Fibra.
  • VERDURAS Y FRUTAS: son fuente principal de Vitaminas  C y A, de Fibra y de sustancias minerales como el Potasio y el Magnesio. Incluye todos los vegetales y frutas comestibles.
  • LECHE, YOGUR, Y QUESO: nos ofrecen proteínas completas y son fuente principal de Calcio.
  • CARNES Y HUEVOS: nos ofrecen las mejores proteínas y son fuente principal de Hierro. Incluye a todas las carnes comestibles (de animales y aves de crianza o de caza  y pescados y frutos de mar).
  • ACEITES, FRUTAS SECAS, SEMILLAS Y GRASAS: son fuente principal de Energía y de Vitamina E. Los aceites son indispensables para nuestra vida. La grasa  de origen animal no lo es.
  • AZÚCAR Y DULCES: dan energía y son agradables por su sabor, pero no nos ofrecen sustancias nutritivas indispensables. Se consideran alimentos complementarios, es decir que completan al resto.
Importancia
El principal factor exógeno que contribuye al normal crecimiento y desarrollo del niño es la alimentación. Por ello, cobra importancia el ofrecer al niño una dieta equilibrada y variada que contenga todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

Consejos y recomendaciones específicas para niños y adolescentes
  • Los niños imitan las costumbres de las familias, así que hay que enseñar hábitos alimentarios saludables, y practicar con el ejemplo.
  • Es recomendable realizar 5 – 6 comidas al día.
§  Desayunar es importante! El desayuno nos prepara para empezar el día y ponernos en marcha para ir al cole. Es recomendable hacer un primer desayuno en casa y otro en la escuela.
  • Consumir frutas y verduras frescas y de temporada, tanto en los platos principales, como postre o guarnición. Se recomienda tomar unas 5 raciones de frutas y verduras al día.
  • El calcio nos ayuda a mantener los huesos fuertes, así que asegúrate de tomar a diario productos lácteos, como leche, yogur y quesos.
  • Es importante consumir pescado de todos los tipos. El pescado constituye una fuente de proteínas de alta calidad, minerales, vitaminas y omega-3.
  • Consume alimentos ricos en fibra como verduras, hortalizas, frutas, legumbres y productos integrales.
  • Se debe limitar la ingesta de zumos envasados y de bebidas gaseosas, así como bollería, patatas chips, y “comida rápida”, etc... Éstos hay que reservarlos para ocasiones especiales, ya que tienen valor nutricional pobre.
  • Las técnicas culinarias más adecuadas contienen poca grasa. Se puede cocinar al vapor, hervir, escalfar, al horno, a la papillote, a la plancha, a la brasa y a la parrilla.

 Enseñanza de la selección de alimentos saludables a los niños
En el supermercado (tienda), permita que su hijo seleccione las frutas y los vegetales que disfruta comer. Aliente a su hijo a probar cosas nuevas. Señale opciones con colores que tienten la vista, opciones crocantes o cremosas que tienten por su textura y asegúrese de incluir una amplia variedad, así su hijo puede probar diferentes cosas.
§  Consulte con el médico para saber qué cosas son apropiadas según las necesidades específicas de su hijo.
§  Ofrezca varias opciones de frutas y vegetales cada día.
§  No se sienta mal si no puede encontrar siempre frutas y vegetales frescos; las frutas y vegetales congelados y enlatados también son buenas opciones.
§  Si decide usar frutas enlatadas, busque aquellas que contengan sus propios jugos o un jarabe ligero, en lugar de un jarabe espeso.
§  Proporcione fuentes de proteínas saludables, como pescado, huevos, nueces de distintas clases (frutos secos) y carnes magras como el pollo y el pavo.
§  Sirva panes integrales y cereales.
§  Ase los alimentos, o hágalos a la parrilla o hervidos en lugar de freírlos.
§  Ofrezca leche, queso y productos lácteos con contenido bajo en grasa.
§  Limite las comidas rápidas, para llevar y la comida chatarra.
§  Cuando coman en restaurantes de comida rápida, o en otro tipo de restaurantes, elija las opciones más saludables del menú, por ejemplo, frutas en lugar de papas fritas y pollo a la parrilla con mostaza en lugar de una hamburguesa con queso y salsa cremosa.
§  Elija ensaladas con salsa de ensaladas (aderezos) con contenido bajo en grasa en lugar de alimentos fritos.
§  Pida pizza con masa fina en lugar de masa alta, y un tamaño pequeño en lugar de mediano, o tamaño mediano en lugar de grande
§  Aliente a su hijo a tomar mucha agua o leche en vez de bebidas con agregado de azúcar, como jugos de fruta, bebidas de fruta endulzadas con azúcar, refrescos carbonatados, bebidas para deportistas, bebidas que proporcionan energía, leche endulzada o con sabores especiales o té helado endulzado.
§  Lea los rótulos. El rótulo de información nutricional en los alimentos empacados muestra diversa información útil, incluida la ración, las calorías y los nutrientes por porción, y mucho más.
§  Cuando lea los rótulos, tenga presente que los ingredientes se indican en orden de predominancia. Es decir, si por ejemplo usted lee el rótulo de un cereal, lo mejor sería que el primer ingrediente fuera un cereal y no miel de maíz de alta fructosa o con fructosa, ni sacarosa/azúcar.
§  No haga que su hijo comparta únicamente los juguetes; también es bueno compartir los alimentos. Por ejemplo, en vez de servir una botella de jugo entera, divida y comparta.
§  Incluya el desayuno en las comidas diarias familiares. El desayuno es muy importante para darle a su hijo la energía que necesita para alimentar su aprendizaje.
§  Evite los bocadillos (“snacks” o refrigerios)
§  No le insista a su hijo para que “deje el plato vacío”. Usted tiene la tarea de garantizar que su hijo tenga opciones alimenticias saludables en el hogar, pero permita que sea su hijo quien decida cuánto comer. No lo obligue a comer.
§  Evite usar los postres o las golosinas como recompensas o consuelo. De esta manera, es posible que su hijo valore más esos alimentos que las opciones nutritivas.
§  Sea un buen modelo a seguir para su hijo. Asegúrese de que elige opciones saludables de alimentos y de que incorpora los ejercicios en su vida.
§  Haga que toda la familia participe en una dieta más saludable.
§  Consuman las comidas y los bocadillos juntos, como familia, tan seguido como sea posible.
§  Coman a la mesa, no frente al televisor.
§  Aliente a su hijo a comer lentamente y a dejar de comer cuando comienza a sentir que está lleno.
§  Dedique tiempo a compartir actividades que requieran moverse con su hijo o hija; realicen caminatas en familia y jueguen juntos al aire libre todos los días.
Algunas veces puede ser difícil conseguir que los niños prueben alimentos nuevos. No se desanime. Proponerle a su hijo opciones saludables constantemente con el tiempo mejorará las posibilidades de que su hijo desarrolle hábitos alimenticios saludables.
 Ventajas y Desventajas de la Nutrición
Ventajas:
  • Puede convertirse en tu dieta habitual
  • Es muy sabrosa y agradable
  • Nos protege de las enfermedades cardiovasculares y tensión arterial
  • Previene algunos tipos de cánceres como el cáncer de mama
  • Desacelera el envejecimiento y favorece la longevidad (liberación de radicales libres)
  • Combinada con actividad física regular, ayuda a combatir la obesidad
  • Incrementa el HDL de colesterol (colesterol bueno), lo que ayuda a prevenir la arteriosclerosis
  • Refuerza el sistema inmunológico, lo cual ayuda a prevenir enfermedades respiratorias y alergias
  • Tiene propiedades antioxidantes
  • Te permite consumir alcohol (vino), pero solo en cantidades moderadas


Desventajas:
  • Tienes que aprender a seleccionar bien los alimentos
  • Debes limitar tu consumo de carnes rojas
Hay que tener suficiente tiempo y paciencia para preparar los platillos mediterráneos

  
Consejos y recomendaciones
  1. Los padres son quienes controlan las líneas de abastecimiento.
 Son ustedes quienes deciden qué alimentos se compran en su casa y cuándo se sirven. Aunque es de esperar que los niños den la lata a sus padres para que les dejen comer alimentos menos nutritivos, son los adultos quienes deciden qué alimentos entran en casa. Los niños no se quedarán con hambre porque en su casa no hay lo que más les apetece comer. Comerán lo que haya en los armarios y la nevera. Si el tentempié favorito de su hijo no tiene nada de nutritivo, aún y todo, usted puede comprárselo de vez en cuando para que no se atiborre de ese alimento en cuanto caiga en sus manos.
  1. De los alimentos que ofrezca a su hijo, déjele elegir lo que quiere comer o si quiere comer. Los niños también deben tener voz y voto en el asunto. De la selección de alimentos que ofrezca a su hijo, déjele elegir lo que quiera comer y la cantidad que quiera comer. Tal vez le parezca que esto es darle demasiada libertad. Pero, si usted sigue la primera recomendación de esta lista, su hijo solamente podrá elegir entre los alimentos saludables que usted ha decidido comprar y preparar.
  2. Olvídese de la máxima de "dejar el plato limpio". Permita que su hijo acabe de comer cuando sacie su apetito. Muchas de las personas que ahora son padres se educaron con la máxima del plato limpio, pero este enfoque no ayuda a los niños a escuchar a su cuerpo para saber cuándo han comido suficiente. Si un niño aprende a reconocer la sensación de saciedad y a reaccionar en consonancia, es menos probable que coma más de lo que debería.
  3. Empiece pronto. Las preferencias alimentarias se adquieren muy pronto en la vida, de modo que empiece pronto a ofrecerle a su hijo un amplio abanico de alimentos. Los gustos y los desagrados relacionados con la alimentación se empiezan a desarrollar durante la lactancia. Así mismo, es posible que necesite darle a probar un alimento nuevo a su hijo en varias ocasiones antes de que lo acepte. No le fuerce a comer, limítese a ofrecerle unos pocos bocados del alimento que desea introducir en su dieta.
  4. Reescriba el menú infantil típico. Cuando salgan a comer fuera de casa, deje que su hijo pruebe platos nuevos. Tal vez le sorprenda su deseo de experimentar. Puede empezar dejándole probar un poquito de lo que ha pedido usted o pidiendo una tapita o ración reducida para que la pruebe.
  5. Las calorías de las bebidas también cuentan. Los refrescos con gas y otras bebidas edulcoradas suman calorías y se interponen en el camino de la alimentación saludable. El agua y la leche son las mejores bebidas para los niños. El zumo está bien cuando es al 100%, aunque los niños no necesitan beber mucho zumo. Con 115 a 170 ml diarios -de 4 a 6 onzas- basta para un preescolar.
  6. Ponga los dulces en su sitio. Está bien tomar dulces de vez en cuando, pero no convierta el postre en el plato más deseado de las comidas. Cuando el postre se convierte en el premio por haberse comido bien la cena, es normal que los niños den más valor al pastelito que al brócoli. Intente mantener una actitud neutra hacia los alimentos.
  7. No confunda la comida con el cariño Encuentre formas mejores de decir "Te quiero". Cuando se utiliza la comida para recompensar a los niños y/o para mostrarles afecto, los niños pueden empezar a utilizarla como mecanismo para afrontar el estrés u otras emociones negativas. En vez de recompensar a su hijo con sus manjares preferidos, abrácelo, elógielo y préstele atención.
  8. Los niños hacen los que hacen sus padres. Sea un buen ejemplo para su hijo comiendo de forma saludable. La mejor forma de enseñar buenos hábitos alimentarios a su hijo es comiendo bien. Tome tentempiés nutritivos, coma en la mesa y no se salte comidas.
  9. Limite el tiempo de televisión y ordenador. De este modo, evitará que su hijo pique mecánicamente mientras está delante de una pantalla y fomentará en él la actividad física. Las investigaciones han demostrado que los niños que reducen las horas de televisión también reducen su porcentaje de grasa corporal. Cuando se les limita el tiempo de televisión y ordenador, los niños encuentran formas más activas de pasar el tiempo. Y, si la familia al completo limita el tiempo que pasan delate de cualquier tipo de pantalla, tendrán más tiempo para estar activos juntos

 

 

 


 



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